El paisaje: los tesoros de junio

08/06/2021
Así dice el refrán en euskera: “Enarak goizean txio-txioka egiten badute, eguraldi ona”.

Estas aves de hábitat migratoria llegan al País Vasco en primavera. Los primeros llegan al rededor de febrero-marzo, que suelen ser los machos. Pasan el verano en nuestras tierras, y antes de que comience el frío se marchan.

La golondrina necesita espacios abiertos para vivir, como tierras agrícolas, pastos, praderas y humedales, generalmente por debajo de los 1000 metros de altura, aunque en algunos lugares llega hasta los 3000 metros. Tiene gran importancia la proximidad de algún río y lago. Nidifica en el interior de construcciones humanas de pueblos y caseríos, establos, graneros, cobertizos o garajes. También evita los bosques en zonas invernales, concentrando grandes masas en humedales y en plantaciones de maíz. Esto crea problemas entre el campesinado y las aves. Pero no es el único factor que crea una enemistad entre el ser humano y las aves. El verano está al caer y los frutales ya han empezado a dar las primeras frutas, con lo cual tanto los pájaros como el campesinado estarán compitiendo por degustar cada una de esas frutas.

En Igartubeiti ya se ven pequeñas manzanas colgando en las ramas de los árboles, que poco a poco irán creciendo y cogiendo su sabor.Se puede decir que la manzana es uno de los tesoros más apreciados del País Vasco. Durante siglos, las personas que vivían en el caserío esperaban con ansia el momento de la cosecha de la manzana, que todavía queda un poco para que llegue. Pero no es la única fruta a la que esperamos con ansia. En nuestros árboles también están cogiendo color las cerezas. También empezaremos a comer las primeras fresas.

En cuanto a los trabajos del entorno, nos gustaría mencionar las podas. Es verdad, que siempre hemos remarcado que las podas deben realizarse en invierno. Pero cada vez más, las podas también se realizan a principios de verano, por ejemplo, si queremos estimular al árbol para que tengamos más fruta, la poda deberá hacerse en luna menguante. También podemos reproducir los arbustos como el arándano, la grosella, etc.

En junio, se cortaban las plantas que se querían erradicar, como por ejemplo, la ortiga, la menta, el helecho, etc. Si las cortamos ahora, a estas plantas les hacemos mucho daño, entonces conseguimos de este modo debilitar la planta, sin uso de pesticidas o productos químicos fuertes.

El paisaje: los tesoros de junio

Las primeras manzanas de Igartubeiti